...esta reflexión de Derrida, la paradoja del sacrificio escénico consiste en «dejar lugar a lo no teatral en el corazón del teatro».
Angélica Liddell El sacrificio como acto poético
Es verdad que todas son mujeres, pero no mean. Boccaccio en Ninfas (Giorgio Agamben)
Orino, defeco, vomito, sangro, salivo. Necesito desnudarme del todo.
Angélica Liddell, Kuxmmannsanta DESESPERADAMENTE DESNUDA
RESUMEN
Dämon. El funeral de Bergman, obra inaugural del pasado Festival de Aviñón, ha supuesto un hito en la carrera de Angélica Liddell que crea esta pieza en diálogo con la Cour d'Honneur del Palais des papes y su historia. En un particular funeral dedicado al cineasta, la creadora pone en escena elementos iconológicos religiosos y profanos que, tamizados por su mirada, ponen en suspensión el poso del pasado. Figuraciones de lo mitológico y lo dionisiaco donde la imagen de ninfa y bruja se fusionan (Antoine d'Agata y Lucas Cranach). En torno al espíritu de Ingmar Bergman y del papa Juan Pablo II son convocados August Strindberg, Pina Bausch o Romeo Castellucci e incluso Peter Greenaway y Derek Jarman.
Su teatro autoficcional, posdramático y omnívoro, contra los márgenes, incorpora la imagen al texto desde sus primeras fases de creación (dossieres con gráficos): territorio escasamente explorado hasta la fecha. Con voz propia, la imagen presentada o evocada atraviesa la palabra. Encarándose al tabú en las artes vivas, importa elementos visuales de otras disciplinas que apelan sensorial e iconológicamente al espectador. Lo pondremos en contacto con la mirada de Georges Didi-Huberman (de Charcot a Walter Benjamin) y el concepto de «conmoción».
Congreso Internacional: Angélica Liddell. Una vida de sacrificio poético. (1-3 abril UCM, Instituto del Teatro de Madrid, SGAE)
¡Ah, Henry, y después déjame orinar encima de sus cadáveres. Angélica Liddell, Kuxmmannsanta